LA MECA



Llevo en Caños de Meca, ya dos vidas... y puedo contarle que tras la lluvia, siempre ha salido el Sol. Tras el Levante, llega la calma -o a lo sumo, un susurro de Poniente-... ¡que siempre viene bien!


Hay historias humanas escritas en las puertas de muchos wáteres públicos. Anhelos y añoranzas, promesas de prontos regresos -y encuentros con los que se quedan-, despedidas hasta siempre y nunca jamás, palabras no dichas, Sentimientos!
Algunas puertas se pintan, y bajo las capas quedan; nombres, fechas, amores furtivos, alegorías a la vida...


Estuve en Caños de Meca y leí
Estuve en Zahara de los Atunes y vi
Estuve en Barbate y olí
Y en Zahora, que escribí <...te quiero a tí>
... aunque el la Playa del Palmar, me odié por no haberlo dicho

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