Platero

Platero

Por tu sombra diría que no abultas más que un puño sobre el campo

Por tus ojos, que un corazón grande alberga tu pecho

Por tus andares, que te quedan todos los pasos por dar

Por tu pelaje, que pareces caído de una tómbola de feria

Por tu nombre, la Luna envidiosa se mira en tu lomo

Por tu envergadura, bailas con el Levante



Platero...

Como barca que roto el timón, al Pairo va

al pairo voy
Ayer encontré en la playa una vieja radio, a galena. Me recordó lo viejo que ya soy, lo mucho que llevo vivido y , no me cuesta decirlo, la lata que aún pienso dar.




No deja de asombrarme la cantidad de mierda que la gente tira al mar. Al margen de lo que hacían los piratas, que un vez te liaban en la sábana ibas de cabeza al fondo del océano; eran otros tiempo y, lógico, eran otras basuras de la vida.


A veces paseando por la Marisucia aparecen bolsas de supermercado con restos vacacionales enterrados en la arena. Claro! ... es más facil esconder la mierda que enfrentarse a ella, y si tienes a alguien cerca a quien proyectarle tu porquería, mejor que mejor.

Es más "inn" salir de la playa luciendo palmito y no que una bolsa del superzó llena de basurilla desentone con estas gafas tan "cool" que me compré ayer por 3 euros.

A lo mejor te hernias si caminas un poco para tirar la bolsa a la papelera más cercana.


En cuanto al viejo receptor que encontré, le he buscado un sitio perfecto en la cueva; cerca de mi almohada para poderla oir bien, aunque sólo alcanza a sintonizar algunas señales árabes.

Nunca es tarde para aprender un idioma bello.

Aparcamiento Vigilado en la Playa de Bolonia



Aparcamiento Vigilado en zona verde

Y cuesta, por hora, la voluntad

Colabora!

... a propósito de nacer

Estuve casi toda la noche para llegar, no había atasco, retrasos en vuelos, huelgas de transportes públicos o cierre de gasolineras.

En el país seguía mandando el viejo dictador, no existía el un, dos, tres.. ni por asomo imaginábamos tener algo más que la radio de la cocina; el teléfono quedaba a dos esquinas de casa ya que los móviles eran insoñables.

Nacer en casa te da una perspectiva del mundo mucho más hogareña y familiar, llegar a este mundo en la misma cama donde se te ha concebido te une a tu sangre por meido de un lazo que jamás se romperá.

Esta pasada noche he tenido pesadillas, quizás por el vino que anoche me inundó el alma llenándome los pantalones, la camisa y los rizos de esta barba que debo arreglar un dia de estos.

Lo desaliñado que ahora me muestro ante tí no es mi apariencia de siempre, como ya te he dicho yo, al igual que todos vosotros, salí de una madre y -para más inri- me parieron en casa, como siempre se ha hecho.

En mi pesadilla caigo a un vacío en forma de mar lleno de pateras con otros bebés ya muertos. Imagino que mi final era ese, morir rodeado de pequeñajos bastante más tostados que yo; que me quemaría en breve rato, supuse, para adoptar el color característico del resto de cadáveres.

Sin embargo los que parecían no respirar comenzaban a cobrar vida contándome cada uno de ellos su historia y todos los relatos resultaban muy cercanos a mí.

Ellos nacieron sobre la marcha, en el lugar que en ese momento era su "todo" su "casa" una patera que ya divisaba la costa española cosa que levantaba un jolgorío en la embarcación digno de bautizo; pensaron que la alegría era por ellos aunque las gélidas aguas del Estrecho les atravesaron el corazón y las carnes para llevarlos al fondo rocoso y oscuro donde más tarde les iba a encontrar en mis sueños; tostados y comidos por los peces.

He intentado salvar a todos los que me cabian entre los brazos pero se me escurrían como gavillas de trigo en un pentecostés ventoso.

¿Donde están todas las almas buenas que se han quedado bajo el Estrecho?

Son los bebés que vienen en algunas pateras, suelen nacer en el camino e incluso algunos toman conciencia de lo que les ha traido la vida ya que el éxodo puede durar hasta cuatro años desde la salida de sus padres, aún sin hijos, al dejar el país. Nacer allá donde te pilla es regresar a la auténtica esencia de la raza humana que sobrevive en cuevas, cazando, pescando y protegiéndose hasta la muerte.

¿Qué puerta nos hemos dejado abierta, durante todo este camino, para haber perdido gran parte de nuestra esencia?

Y lo que es peor ¿Porqué no inculcamos a nuestros hijos el verdadero valor de la vida?

Temporal Atlantico


Olas, rebufos, soplidos de agua, olones

¿te atreves a surfear aquí?

En ocasiones esta tan grande que da miedo hasta mirarlo, y cuando subo por la avenida me hago el despistado y el "hohío" no para de llamarme con bufidos, soplos de agua que parecen acompasarse con el batir de las olas.

Algunos días hay un surfer que debe ser el más valiente del mundo; entra al agua y puede tirarse todo el día sin parar de pillar olas, olones, luego las orilleras acaban por sacarle cuando ya está cayendo el sol.

A veces pienso en subirme a una tabla y galopar las olas antes de romperme la crisma contra las rocas, el otro dia encontré una vieja tabla de surf a la deriva por Cala Isabel, <>, alguien que pasaba cerca me voceó "esa viene desde Tarifa, por lo menos" ... aunque a mí me da que esta viene desde mas arriba, por lo menos desde el Mediterráneo.

La pobre ha sorteado buques en el estrecho, mordiscos de algunos seres marinos confundida con un suculento surfer humano bien nutrido, y su paso por los arrecifes, con rocas que pinchan sólo con imaginarselas; trae una espesa capa de parafina con arena pegada, una arena negra que me recuerda a la Malvarrosa, lástima no traiga una paellita con ella desde allí mismo; tengo tanto hambre que se me antojan los dedos huéspedes!

Cuando pasa la lluvia salgo a mariscar un rato y -con suerte- esta noche caerán a la sartén unos ricos camarones de La Mangueta.


Otro día me planteo el asunto de la tabla, no queda mal como mesa; me tomo un vino sin más